Metales y amalgamas

Entre los metales de restauración que se utilizan en odontología encontramos a las famosas "Amalgamas", las orificaciones y las diferentes aleaciones metálicas para la elaboración de incrustaciones, coronas y puentes (fijos y removibles). También se utilizan los metales para la fabricación de material ortodóncico, como arcos y brackets, pero a diferencia de los metales de restauración dental, este tipo de materiales únicamente permanece dentro de la boca por cortos espacios de tiempo.

   

                                                                    Incrustaciones metálicas                          Obturaciones de amalgama

IMPORTANTE: En OdontologíaEstética no utilizamos ningún material metálico de restauración debido a las siguientes circunstancias:

Los metales son totalmente antiestéticos, es decir, interfieren completamente con la belleza natural y apariencia física de los dientes.

Las amalgamas dentales contienen mercurio en su composición, que es un metal líquido sumamente tóxico que desprende vapores nocivos para la salud ya que pasan directamente a la sangre. Lo peor de todo es que esos vapores son liberados continuamente debido al choque de las fuerzas masticatorias durante todo el tiempo que las amalgamas permanecen en los dientes.

Las amalgamas, con el paso del tiempo, pigmentan notablemente la estructura dental.

Las amalgamas a diferencia de las resinas, no se unen químicamente al diente, lo que resulta desventajoso ya que carecen de la fuerte unión adhesiva que presentan las resinas a la estructura dental. De esta forma, el sellado de la unión entre el diente y el material de obturación es muy superior con las resinas que con las amalgamas.

Las diversas aleaciones metálicas que se utilizan para la elaboración de incrustaciones, coronas y puentes desprenden iones metálicos que interfieren con el equilibrio iónico natural de nuestro cuerpo, además de provocar galvanismo: choques eléctricos que se desarrollan por el contacto de dos metales diferentes con un líquido interpuesto, que en este caso es la saliva. (Puedes sentir los choques galvánicos si tienes obturaciones metálicas en tus dientes y pones entre ellos un clip metálico).

Los metales que están en contacto con las encías, como en las prótesis fijas de porcelana montada sobre bases metálicas, provocan inflamación y pigmentación de las encías circundantes.

Todos los metales son excelentes conductores térmicos, esto es, que transmiten fácilmente el frío y el calor a la estructura interna del diente pudiendo dañarla seriamente.

Cabe señalar que en casi la totalidad de los países europeos las amalgamas dentales están prohibidas y en E.U.A. y Canadá, su uso es muy restringido. En México, cada vez son menos los dentistas que las utilizan.

Por otro lado, es necesario conocer que las compañías aseguradoras que ofrecen planes de seguro dental utilizan en grandes cantidades la amalgama debido a su bajo costo y la facilidad y rapidez con que se manipula.

Resulta paradójico el hecho de que "colocamos amalgamas buscando mejorar la salud bucal comprometiendo la salud general".

NOTA: No tenemos nada en contra de los metales; de hecho los consideramos muy bellos, pero por favor pórtalos en otras partes del cuerpo y no dentro de tu boca!

CONSEJO: Siempre que sea posible elige que te coloquen restauraciones estéticas (resina, porcelana, cerómero) en lugar de restauraciones metálicas.