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Biocompatibilidad |
Entre las características deseables que se busca tenga un material que se va a ser introducido en la cavidad bucal por un período de tiempo significativo se pueden enumerar las siguientes:
No toxico.
Resistencia mecánica.
No termoconductor (que no conduzca cambios de temperatura).
Estético (preferentemente que adopte fielmente las diferentes tonalidades del diente).
Nula o baja irritación a tejidos bucales.
Hipoalergénico (baja capacidad para desencadenar alergias).
Resistencia a la corrosión y pigmentación.
Altamente durable sin perder sus características.
Indeformable.
Fácil de manipular por el operador.
Insípido (que no provoque sabores).
Biocompatiblidad: Cualidad de un material artificial e inerte de poderse integrar armónicamente con los tejidos naturales del organismo sin causarles daño alguno y sin que estos últimos rechacen al material, de tal forma que se establezca un equilibrio biológico y compatible entre ambos. Toda vez que esto se cumple podemos hablar entonces de un "biomaterial".
Correcta integración de los implantes dentales en el hueso mandíbular
El material "ideal" combinaría todas las características arriba mencionadas, pero aún no existe el material perfecto. Sin embargo, es importante utilizar materiales de última generación que combinen la mayor cantidad de dichas cualidades. Además, cabe resaltar que la biocompatibilidad es una característica altamente deseable, ya que permitirá guardar armonía entre los tejidos vivos naturales de la cavidad bucal y los materiales dentales artificiales que se coloquen en ella; de tal suerte que los materiales dentales tengan la menor probabilidad posible de ser rechazados por los tejidos bucales y que a su vez no pongan en riesgo a los propios tejidos.